Hay viviendas que simplemente cumplen… y otras que se convierten en el lugar donde empiezan nuevas historias. Esta planta baja situada en el barrio de Estació de França de Mollet, a pocos minutos del centro, es una de esas oportunidades que aparecen pocas veces.~Al entrar en la vivienda, lo primero que se percibe es la amplitud y la comodidad de sus 100 m² construidos, pensados para que cada miembro de la familia tenga su propio espacio sin renunciar a las zonas comunes donde compartir el día a día. El salón-comedor, amplio y acogedor, se convierte en el corazón de la casa: el lugar perfecto para reuniones familiares, cenas con amigos o simplemente para disfrutar de la tranquilidad de tu hogar.~La vivienda dispone de cuatro habitaciones, un gran valor hoy en día, ya que permite adaptarlas a cualquier necesidad: dormitorios, despacho para teletrabajar, habitación infantil o incluso una sala de ocio. Además, cuenta con un baño completo y un aseo adicional, algo especialmente práctico para el ritmo de vida familiar.~La cocina independiente ofrece funcionalidad y espacio para el día a día, manteniendo la comodidad de tener las zonas bien diferenciadas.~Pero sin duda uno de los grandes protagonistas de esta vivienda es su fantástica terraza de 35 m². Un espacio exterior privado que multiplica las posibilidades del hogar: comidas al aire libre, zona de juegos para los niños o incluso ese rincón verde que siempre has querido tener. Un auténtico lujo difícil de encontrar.~La vivienda dispone además de calefacción de gas natural, aportando confort durante los meses de invierno.~Su ubicación es otro de sus grandes atractivos: en el barrio de Estació de França, una zona bien comunicada y muy próxima al centro de Mollet, con todos los servicios, comercios, transporte y colegios al alcance, lo que facilita el día a día sin renunciar a la tranquilidad de un barrio consolidado.~En definitiva, una vivienda amplia, cómoda y con un gran espacio exterior, ideal para quienes buscan calidad de vida sin alejarse de todo lo que necesitan. Porque a veces, el hogar que estabas esperando aparece cuando menos lo imaginas.~